- Lunes: propiocepción
- Martes: 1h caminando + pesas
- Miércoles: 3 x serie de abdominales/lumbares/planchas
- Jueves: 20' corriendo + 5 x 400 + 10' corriendo de vuelta a casa
- Viernes: descanso
- Sábado: 2h de correr por el monte. 725m de desnivel/15km (El Cardiñuezu - Mina a cielo abierto de La Mozquita - La Teyera - El Cabu - Mata Porrín - Pico Cogollu - Regreso prácticamente por el mismo itinerario).
- Domingo: 2h en bici paralelo al río Nalón (Langreo - Llorío - Langreo). 40km
Semana bastante completa donde (por fin) conseguí sacar dos entrenos buenos el fin de semana. Además el recorrido de la carrera por el monte del sábado me resultó muy agradable y me llevó, después de ya un tiempo, hasta el techo de Langreo, donde pude "disfrutar" con mis propios ojos del estropicio que allí se perpetró. Es lo que tienen las cumbres que son tan accesibles, que suelen acabar llenas de todo tipo de "alhajas". En este caso, en la cumbre hay:
- Especie de monumento a los mineros que murieron en su trabajo, del año 1997
- Castillete de metal, puesto por el grupo "Caleya Extrema" en 2012.
- Buzón de cumbres de estilo "tradicional" (cilindro con barra para clavarlo al suelo) y bastante discreto colocado por el Equipo B también en 2012
- Y especie de hornacina de unos 2m de altura con el terreno delantero allanado y hormigonado, buzón y libro de cumbre, postes al estilo bocamina, tronco e imagen de la Virgen de Covadonga, obra de la Sociedad de Festejos de El Carbayu.
Ahora mismo no tengo mucho tiempo para escribir, pero, a modo de resumen diré que me sorprende que una iniciativa de estas características parta de ningún "amante" de la naturaleza. Me parece un ejemplo desproporcionado de afán de conquista, de querer doblegar a la naturaleza y carente de la humildad que en mi opinión se aprende "por ahí arriba". Todo ello sin contar el hecho de que, por las mismas, ahora puede venir el siguiente y hacer otro monumento todavía más grande. ¿Llegará el día en que tendremos que quitar algún abalorio para poder pisar la verdadera cumbre del Cogollu? ¿Qué había de malo en llegar a la cumbre y tener que buscar bajo un montón de piedras un botecito de mayonesa con las tarjetas de cumbre? ¿Tan mal está la naturaleza que necesitamos transformarla a nuestra medida y gusto?
Bueno, tras este exabrupto, para la semana que viene sería interesante buscar algo parecido aunque quizás balanceando bici y carrera por el monte para dedicarle algo más de tiempo a este último. Veremos qué nos deja hacer la meteorología que, por supuesto y sin que suponga ningún tipo de sorpresa este año, pinta bastante mal por ahora.