Sin lugar a dudas una de mis actividades favoritas del 2016.
Salimos a las 4 de la mañana de La Felguera, habiendo dormido (yo) sobre 3h, y subimos trotando hasta Ciaño, donde tomamos el Pr hacia Navaliego. Rodeamos el Valle de Samuño y cuando despuntaba el amanecer llegábamos a El Cabu, donde paramos en la fuente a repostar agua y comer algo. De camino a La Vallina terminaba de amanecer y aún en el Escobín (techo del concejo de Oviedo y lugar donde tomamos el segundo respiro) disfrutábamos de una buena luz.
Bajada a El Viso, donde también repostamos en la fuente al borde de la carretera, aunque aquí casi ni paramos, para encarar la subida al Picu Villa andando pero a muy buen ritmo.
Tras un largo tramo casi entero de asfalto bajamos a La Moral, donde volvimos a parar, esta vez sentándonos y todo :) y encaramos la subida a Baeres, donde nos equivocamos de camino y tuvimos que desandar unos metros para llegar enseguida a La Braña, en cuya fuente cogimos agua aunque casi no paramos.
La última subida "grande" me costó bastante, pero finalmente pasamos por El Ceacal con algo de energía en las piernas, último repecho tras los lagos y bajada hasta el Valle a un ritmo decente para los km que llevábamos.
La opinión general es que la Vuelta a Langreo es fea y, desde luego, no es el sitio más guapo (por ejemplo, desde casi todo el recorrido se puede ver la Central Térmica de Lada) pero creo que la lógica del recorrido (por decirlo de alguna manera la estética sobre el mapa) le confiere interés suficiente como para compensar los tediosos tramos de asfalto. También hay que decir que las vistas son sorprendentes para la escasa altura de la mayor parte del trazado: Picos de Europa, Ubiña, Peña Mea, Cordillera Cantábrica de Pajares a San Isidro, Peña Ten, zona central de Asturias hasta el Musel, Aramo, Oviedo...