Ayer tocó otra carrera por el monte. En primer lugar intenté descubrir si había paso por La Matona hasta la Joécara sin pisar asfalto con infructuoso resultado (tampoco miré todas las posibilidades). Subí hasta la Joécara, la Güeria y su área recreativa (donde, por cierto, había bastante gente). Pasé por un sendero de descenso "firmado" por Hardelas BTT o algo así... Y no puedo dejar de elogiar la pasión de esta gente que les permite invertir tanto tiempo y esfuerzo en preparar estos senderos. Total, que subí un pedazo hasta que se cerró de maleza. Nice try, pero ná de ná.
Como eso estaba previsto, volví al coche y subí hasta Santo Emiliano por El Carbayu. Una vez allí, subí hasta el prau de Domingo Moro y por la antigua mina a cielo abierto de ¿El Cantil? bajé hasta Les Fayes (todo esto trotando). Desde Les Fayes subí hasta la aldea abandonada de La Vallina y me acerqué hasta las casas (cosa que nunca antes había hecho). Intenté bajar a La Vallina de abajo, pero entre maleza y el barrizal que había lo di por visto antes de llegar. Parece increíble pensar que hace no tanto la gente vivía en un sitio así... Por cierto, en cuanto a posibilidades fotográficas, a mi entender, más bien pocas.
Una vez de retorno en el camino, vuelvo hasta Les Fayes trotando y subo otra vez por la mina hasta Santo Emiliano.
Conclusión: sorprendido por cuanto ha mejorado en estas 3 semanas de carreras por el monte mi capacidad para correr cuesta arriba. Creo que podría llegar a acostumbrarme :D
No hay comentarios:
Publicar un comentario